

El tener un DRP, es tan particular como el corte de cabello de las personas. Lo que funciona para una empresa no siempre funciona para otra. Hay planes complejos y muy completos para empresas en las que el perder unos minutos de operación puede significar miles de pesos, como por ejemplo un Banco.
En estos casos el tener una redundancia completa es más importante que el costo físico que se duplica.
Hay empresas que pueden darse el lujo de parar unas horas como por ejemplo cualquier fábrica, donde sus procesos no sean 100% automatizados, o diversos despachos contables. En estos casos el lapso entre la caída o pérdida de información y la recuperación de capacidad de operación puede tomar unas cuantas horas sin que la pérdida sea considerable.
Finalmente hay empresas que pueden prescindir inclusive de operar con computadoras durante un lapso considerable inclusive días, como una PyME donde la operación no depende de los sistemas de cómputo por completo.
Hay diferentes medios de respaldo, como son cintas magnéticas, DVD, CD, o inclusive discos duros externos.
Hay empresas que utilizan software complicado y completo, que permite tomar respaldos en tiempo real de los servidores y equipos y empresas que no utilizan ningún software para sus respaldos.
No hay por tanto una receta que se pueda seguir, para obtener un DRP adecuado. No es cuestión de que la empresa se adapte al programa DRP, sino que el programa DRP, debe adecuarse a las reglas de negocios y necesidades de la empresa.
Por tanto el primer paso para tener un DRP adecuado es acercarse a los expertos e invertir en un desarrollo a la medida que tome en cuenta todas sus necesidades, las conocidas y las desconocidas.

Los empresarios y empleados normalmente tienen identificadas las necesidades primordiales de sus negocios, pero en adición a esas necesidades, hay otras tantas que no tenemos claramente identificadas pero que son necesarias para la operación de la empresa.
Un ejemplo son las transacciones de almacén, es probable que un gerente de operaciones indique que es una necesidad el respaldar la información de las operaciones de los almacenes, pero se olvidan de las máquinas de los almacenistas. Los almacenistas no son normalmente considerados dentro del personal involucrado para definir las necesidades de respaldo, y por tanto en caso de un desastre se puede perder información valiosa y primordial para el buen funcionamiento de la empresa.
Otra necesidad desconocida es un plan para recuperar información en el caso de un empleado desleal o que es despedido intempestivamente y que borra información crucial de su máquina. Esta no es una necesidad que se pueda prever, pero es una necesidad desconocida.
Finalmente no todo en un DRP es respaldo de la información, también hay que pensar en fallas de equipos de telefonía, VoIP, y prepararse lo mejor posible para enfrentar cualquier contratiempo.